CENTRO MÉDICO Y FERTILIDAD

Vamos a dar unas pinceladas de su importancia en la ayuda al obstetra en la vigilancia del embarazo, esperando que en el futuro se incorpore de una manera generalizada.

Inicialmente es de mucho valor en el campo de la reproducción asistida para elegir el mejor embrión a transferir. Con la IA podemos valorar los aspectos morfológicos del embrión, su ritmo de crecimiento y otros muchos más datos, de una manera más precisa de los que puede hacerse a simple vista.

Además, cuando la mujer presenta algún tipo de patología nos puede informar de una manera precisa su posible evolución tanto desde el punto de vista fetal como el de la salud de la madre, con lo que a priori podremos tomar decisiones más acertadas tanto en el seguimiento del embarazo como la mejor manera de la asistencia en el parto.

Podremos interpretar de forma más precisa los datos analíticos habituales en la gestante, sobre todo en lo referente a ligeras desviaciones de la normalidad de difícil valoración. Como ejemplo cuando aparecen pequeñas alteraciones en los valores de azúcar en sangre (glucemia), que obligan posteriormente a hacer exhaustivos controles, quizás con esta herramienta, en el futuro se podría seleccionar a las embarazadas que realmente necesitan un control más intenso liberando a otras del mismo.

Hay que destacar los cambios ponderales durante el embarazo que a veces se da excesiva importancia a ligeros aumentos sin tener en cuenta los aspectos constitucionales y ambientales, y , por el contrario, no se atienden a otras variables aparentemente menos relevantes que si pueden afectar a la gestación y al parto.

También en las ecografías que se hacen a lo largo del embarazo, nos puede ayudar en el diagnóstico precoz de anomalías, ya que es posible que muchas de ellas que en la actualidad no se aprecian hasta la semana 20 de gestación. Con esta herramienta podríamos diagnosticarles o sospecharlos con más prontitud.

No digamos la gran ayuda que puede tener durante el parto, con una valoración más precisa tanto de la monitorización del latido fetal incluso compararlo de una manera más precisa con el pH sanguíneo si así lo precisara.

Y todo encaminado en lo que al parto se refiere, a que el obstetra tenga una herramienta que le ayude a tomar la decisión más acertada para conseguir un niño sano.

Es decir, era clásico comentar que el obstetra debía tener las virtudes de Ciencia, Conciencia y Paciencia. Ahora tendríamos que añadir también la virtud de saber manejar la Inteligencia Artificial

G. Manzanera Bueno